Durante este curso en la universidad, en colaboración con diferentes asociaciones universitarias como la rama de estudiantes del IEEE y el CD-CROM, llevamos a cabo diferentes talleres educativos. Ahora que es verano, con la nueva junta directiva de la rama del IEEE estuvimos planeando la segunda edición de varios talleres para el próximo año educativo. Pero también hablamos de diferentes problemas que tuvimos; el principal problema fue que los jóvenes que entraban en la carrera no tenían los conocimientos básicos de computación. En específico carecían de conocimientos de cómo usar la terminal, los comandos básicos y el por qué es importante conocerlo.
Nos dimos cuenta que el salto de windows a cualquier distribución de linux no era algo trivial. Incluso cuando el usuario de windows ya dominaba el cmd de su sistema. Como se sabe, los comandos de windows no son compartidos en los sistemas basados en unix, y hay muchos que ni siquiera existen como el comando cat.
Con esto en mente, desde la parte del club de rol y juegos de mesa CD-CROM, nos dieron la idea de organizar un escape room educativo donde se enseñara los comandos más básicos. De esta forma me encargué de crear El Caso Torvald. Y sí, ya sé que el nombre de Linus es Torvalds, este es un cambio creativo.

Aquí jugarás como Marcos Kerner, un detective llamado a la mansión de lord Edmun Torvald para resolver el misterio de su… des-suscripción a la vida.
La forma de jugarlo es bastante sencilla, en la página web se encuentra el botón para descargar el archivo setup.sh que no es más que un ejecutable que creará un conjunto de archivos dentro de la carpeta “mansion”. Estas carpetas auto contienen toda la historia y se puede jugar sin mayor problema, pero tomé inspiración en algunos escape rooms que hicieron los profesores en mi carrera universitaria. Por ello también cuenta con una página web donde se expande un poco la historia (no demasiado), se puede validar las contraseñas encontradas para continuar la historia y se muestra también información acerca de los comandos de terminal a utilizar.
Puedes encontrar el enlace aquí.

El proyecto es público y está creado con AstroJS. No cuenta con backend y permite persistencia usando localstorage desde el navegador.
Si llegaste hasta aquí, seguramente tienes curiosidad por probar el escape room. No te preocupes, el proceso de instalación es sencillo. Y aunque la forma de instalación está descrita en la página web, por si existen más dudas te resumiré los pasos para que puedas empezar a jugar.
Lo primero es obtener el archivo setup.sh. Es un script que automatiza toda la configuración, así que no tendrás que teclear comandos complicados. Este script generará todo el contenido necesario así que solo quedará ejecutarlo.
Para ejecutarlo debes abrir la carpeta, donde está ubicado el archivo, con la terminal.
Esto lo puedes hacer con click derecho>abrir en terminal.

Luego, debes ejecutarlo con el comando “bash setup.sh”. Ten en cuenta que esto es si tienes un sistema unix como mac osx o linux.
En caso de estar en Windows necesitarás tener instalado el Windows Subsystem for Linux (WSL). Si aún no lo tienes, puedes activarlo desde las características de Windows o seguir la guía oficial de Microsoft (es rápido y no requiere reinicio en versiones recientes). Posteriormente sigue las instrucciones anteriores para abrir la terminal, ejecuta el comando “bash setup.sh” y ya estaría.

Hay un total de 6 capítulos y en cada uno se busca aumentar la cantidad de comandos aprendidos. Se empieza con los básicos; cd, ls, ls -a, cat…
Luego terminas aprendiendo cómo dar permisos básicos con chmod y formar tuberías.
Como resumen de los comandos que se usan, tenemos:
Como siempre, las gracias a quién corresponde. Es para mi un honor trabajar siempre con el equipo de MïTHA, y quiero agradecer especialmente a Guillermo Gutierrez y María Leva Diáz por su ayuda en la planificación y lluvia de ideas para la planeación de los próximos talleres. Gracias a ellos nació este pequeño proyecto.
Y no podemos olvidar a la persona que se comió el marrón de corregir mi ortografía en este artículo. Un agradecimiento a Rocío Jiménez Villén a quien siempre termino molestando cuando está trabajando.